
El Leproso
Marcos 1,40-42
Una canción sobre el hombre que pidió un abrazo antes que un milagro.
Años sin que nadie le tocara. Cuando por fin se atrevió a acercarse a Jesús, no pidió primero estar sano: pidió que alguien, por fin, le tocara. Y Jesús extendió la mano y le tocó antes de curarle. A veces lo que más rompe no es la enfermedad, sino la soledad que la acompaña.
Letra de El Leproso
Nadie me toca hace tiempo, mi piel ya no siente nada, me han enseñado a esconderme, soy sombra de madrugada.
Si quieres, puedes limpiarme, si quieres, puedes sanarme.
Abrázame, aunque nadie más lo haga, tócame, como nadie ya se atreve, no vengo a pedirte cielo, solo vengo a que me toques. Abrázame, aunque nadie más se acerque.
Extendiste tu mano antes de verme ya limpio, me tocaste siendo tierra, y ese toque me dio abrigo.
Si quieres, puedes limpiarme, si quieres, puedes sanarme.
Abrázame, aunque nadie más lo haga, tócame, como nadie ya se atreve, no vengo a pedirte cielo, solo vengo a que me toques. Abrázame, aunque nadie más se acerque.
Abrázame. Abrázame. Abrázame.