
La Primera Piedra
Juan 8,1-11
La canción de la mujer adúltera a quien Jesús devolvió la dignidad.
La pusieron en medio para usarla como trampa. Jesús no discutió: se agachó a escribir en la tierra y devolvió la pregunta. Se fueron uno a uno, desde los más viejos. Y cuando no quedó nadie, no le preguntó qué había hecho.
Letra de La Primera Piedra
Estaba en el suelo, rodeada de voces, mil manos con piedras y mil reproches. No había salida, no había perdón, solo ese silencio antes del golpe de su condenación.
Pero Tú te agachaste, te pusiste a mi lado, escribiendo en la tierra lo que todos han callado. Y aquellas mil voces se fueron cayendo, porque nadie era limpio y todos lo fueron viendo.
No preguntaste lo que había hecho, no me señalaste ni me diste la espalda. Solo esos ojos mirándome al pecho, y esa pregunta que me devolvió el alma.
¿Nadie te condena? Tampoco yo. Levántate del suelo, ya pasó. Vete en paz y no peques más. Cinco palabras que me devolvieron mi lugar.
Se fueron de uno en uno, dejando sus piedras, y quedamos nosotros entre las arenas. Me miraste a los ojos, sin juzgar mi historia, y en ese momento nació mi nueva gloria.
¿Nadie te condena? Tampoco yo. Levántate del suelo, ya pasó. Vete en paz y no peques más. Cinco palabras que me devolvieron mi lugar.
Escribiste en la arena, borraste mi dolor. Gracias, Señor.