
No Me Callé
Marcos 10:46-52 — Bartimeo
Me dijeron que me callara. Que no molestara al Maestro. Que alguien como yo no merecía ser escuchado. Y grité más fuerte. Para todos los que han sido ignorados, mandados a callar, invisibles para el mundo — pero que se niegan a dejar de gritar.
Letra
Estaba al borde del camino...
sin ver la luz del amanecer...
escuchando pasos y murmullos...
sin saber lo que iba a pasar.
Y de pronto alguien me dijo...
que pasaba el Nazareno...
y grité con toda mi alma...
sin importarme el qué dirán.
¡Jesús... ten piedad de mí!...
aunque me dijeran que callara...
¡Jesús... ten piedad de mí!...
aunque nadie me escuchara.
No me callé... no me callé...
y Él se detuvo en el camino...
no me callé... no me callé...
y me preguntó qué quería.
Me dijeron que me callara...
que no molestara al Maestro...
pero yo grité más fuerte...
porque no tenía nada que perder.
Y Él se paró... y me llamó...
y tiré el manto y eché a correr...
tropezando y sin ver nada...
hacia la única voz que quería oír.
¡Jesús... ten piedad de mí!...
aunque me dijeran que callara...
¡Jesús... ten piedad de mí!...
aunque nadie me escuchara.
No me callé... no me callé...
y Él se detuvo en el camino...
no me callé... no me callé...
y me preguntó qué quería.
"¿Qué quieres que haga por ti?"...
me preguntó con calma...
"Señor... que vea"... le dije...
y la luz entró en mi alma.
¡Jesús... ten piedad de mí!...
aunque me dijeran que callara...
¡Jesús... ten piedad de mí!...
aunque nadie me escuchara.
No me callé... no me callé...
y Él se detuvo en el camino...
no me callé... no me callé...
y me devolvió la vida...
la vida...
la vida...