
¿Por Qué Yo?
Lucas 15:4-7 — La parábola de la oveja perdida
No era el mejor ni el más cercano. Y aun así, fue a él a quien vino a buscar. Una canción desde la perspectiva de la oveja perdida — la pregunta sin respuesta de por qué Dios no se rinde con los que se pierden.
Letra
No era el mejor ni el más cercano a Ti
Había otros mejores que merecían más que yo aquí
Me había perdido tanto que olvidé Tu nombre ya
Y sin embargo fuiste Tú el que me vino a buscar
No lo entiendo Señor no lo puedo explicar
Que dejases todo por venir a buscarme acá
No pedí que vinieras no supe ni llamar
Pero apareciste justo cuando ya no había más
¿Por qué yo Señor entre tantos como hay?
¿Por qué yo si soy el que más lejos está?
No tengo respuesta solo tengo esto aquí
Un corazón que no entiende pero que Te dice sí
¿Por qué yo? Si había noventa y nueve mejores que yo
¿Por qué yo? Si fui el que se perdió el que Te abandonó
No lo entiendo nunca lo entenderé
Solo sé que me encontraste y que aquí me tienes ya
Gracias por buscarme a mí
Gracias por no rendirte nunca con los que son como yo
A veces me pregunto si lo haré bien o mal
Si volveré a perderme en algún otro lugar
Pero sé que si me pierdo volverás otra vez
Porque así eres Tú Señor y eso me sostiene de pie
¿Por qué yo? Si había noventa y nueve mejores que yo
¿Por qué yo? Si fui el que se perdió el que Te abandonó
No lo entiendo nunca lo entenderé
Solo sé que me encontraste y que aquí me tienes ya
Gracias por buscarme a mí
Gracias por no rendirte nunca con los que son como yo
¿Por qué yo?
Gracias
Por no rendirte
Conmigo