
En El Asfalto
Mateo 25:35-40 — "Lo que hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños"
A veces pasamos rápido por delante de un cartón sin darnos cuenta de que allí hay una vida, una historia y, sobre todo, una presencia.
Letra
Te veo dormido sobre un cartón,
con el alma rota y sin un colchón.
Me duele la vida verte tan solo,
mientras el mundo sigue a su acomodo.
Pero hay un secreto en esa mirada,
que no está vacía, que no está apagada.
Hay alguien que vela tu sueño profundo,
mientras se olvida de ti todo el mundo.
¡Que me quema el alma sentir que estás ahí!
¡Que en medio del frío te busca solo a ti!
Me deshace verte y luego comprender,
que Él baja a la calle para no perderte.
No estás en el suelo, estás en su pecho,
Él es tu muralla y Él es tu techo.
Si por un instante le vieras sentado,
verías que nunca te ha abandonado.
Te cuida las manos, te cuenta las penas,
rompe en silencio todas tus cadenas.
Se sienta a tu lado, te llama por nombre,
aunque tú te sientas el último hombre.
No busca palacios, ni busca altares,
se queda contigo en estos lugares.
Donde hay una herida, donde hay un desprecio,
Él pone su vida y paga tu precio.
¡Que me quema el alma sentir que estás ahí!
¡Que en medio del frío te busca solo a ti!
Me deshace verte y luego comprender,
que Él baja a la calle para no perderte.
No estás en el suelo, estás en su pecho,
Él es tu muralla y Él es tu techo.
Si por un instante le vieras sentado,
verías que nunca te ha abandonado.
¡Qué inmensa locura buscarte en el barro!
¡Sacar de la angustia todo tu carro!
Se hace mendigo para estar contigo,
y en medio del hielo... se vuelve tu abrigo.
¡Que me quema el alma sentir que estás ahí!
¡Que en medio del frío te busca solo a ti!
No estás en el suelo, estás en su pecho...
Él es tu muralla... y Él es tu techo.
Si por un instante le vieras sentado,
verías que nunca... te ha abandonado.
En el asfalto estás.
Donde nadie más va.
Gracias, Jesús.
Gracias.