Sobre el proyecto
Una capilla digital
Trece. Porque éramos trece alrededor de aquella mesa. Doce apóstoles y Él. Trece corazones latiendo juntos. Y a veces solo hace falta recordar que hay un sitio reservado para ti en esa mesa — que no te han quitado el plato, que siguen esperándote.
Este canal nació de un regreso.
Hubo un tiempo en que perdí la fe por completo. No fue una crisis pequeña ni una duda pasajera — fue un silencio largo y oscuro donde Dios parecía no existir. Años en los que las preguntas no tenían respuesta y la oración sonaba a monólogo en una habitación vacía.
Hasta que un encuentro inesperado lo cambió todo.
No voy a decir cómo fue, porque lo más honesto es que todavía lo estoy entendiendo. Pero sé que algo se rompió por dentro — de la manera buena, como se rompe el hielo en primavera — y de ese momento nacieron estas canciones.
Son baladas españolas inspiradas en el Evangelio. En Zaqueo, que bajó del árbol sin saber muy bien por qué. En Bartimeo, que gritó cuando todos le mandaban callar. En el centurión, que no se creyó digno pero pidió de todas formas. En la hemorroísa, que solo quería tocar el borde del manto. Personas que conocemos de memoria y que, sin embargo, siguen siendo nosotros.
La voz que las canta fue generada con inteligencia artificial. No lo ocultamos — lo ofrecemos. Porque lo que importa no es quién canta, sino hacia Quién se canta.
No busco el éxito. Busco que una sola persona escuche una canción en el momento exacto en que la necesita.
Si estás pasando por una época oscura.
Si llevas tiempo sin rezar y no sabes cómo volver.
Si sientes que Dios existe pero no sabes dónde está.
Este es tu sitio.